Agricultura

Manejo Integrado De Plagas: Protección Total Del Campo

24.02.2021

¿Qué es exactamente el manejo integrado de plagas? A la hora de cultivar, independientemente del cultivo seleccionado, es muy posible enfrentarse a posibles agresores, como animales o enfermedades, que causarán daño a nuestras cosechas; por tanto, es importante protegerlas, pero sin causar daño al medio ambiente. La importancia del manejo integrado de plagas es vital, no sólo para mantener el rendimiento de nuestro campo, también para preservar la salud de este a largo plazo.

¿Qué Significa MIP? Una Abreviatura Que Esconde Un Enfoque Integral

El concepto de manejo integrado de plagas (o MIP) se define como una combinación de herramientas y métodos de diversa índole, cuyo objetivo es eliminar, matar o prevenir plagas en áreas agrícolas causando el mínimo de daño posible para la naturaleza, las personas y las plantas a proteger.

El término “plaga” no sólo se refiere a animales o insectos, también a malas hierbas y enfermedades. Sus daños tienen un impacto dramático en el rendimiento y, a veces, las plántulas quedan completamente destruidas. Las plantas sufren ataques por todas partes: roedores y nematodos echan a perder las raíces, caracoles y larvas destruyen las hojas y bayas que crecen en el suelo y los pájaros se comen las frutas y las semillas atacando desde el aire. La lista no estaría completa sin hongos, virus, bacterias y otros parásitos.

manejo integrado de plagas con maquinaria agrícola

Existen diferentes tipos de plaguicidas que, aunque producen daño a los cultivos, como sus nombres indican, combaten diferentes atacantes: herbicidas, insecticidas, bactericidas, etc.

Tipos De Manejo Integrado De Plagas

El daño que causa la aplicación de productos químicos explica por qué es el último paso que se da cuando todo los demás ha fallado.

métodos de control

Es por ello que el manejo integrado de plagas ofrece métodos de control como:

Control Biológico

Busca destruir las plagas como sucede en la naturaleza, usando depredadores que maten a quienes dañan los cultivos; por ejemplo, las mariquitas reducen el número de pulgones. Este método de manejo también involucra a los parasitoides, patógenos y herbívoros. Puede aplicarse aumentando la población de depredadores en su hábitat primario o importando especies desde otras regiones. La explotación de las propiedades alelopáticas y de eliminación de plagas también es útil.

Pese a sus ventajas, este manejo integrado de plagas también presenta desventajas:

  • Los depredadores importados pueden no realizar la tarea que se buscaba que hicieran;
  • Los animales importados pueden convertirse en plaga ellos mismos si no hay enemigos naturales que controlen su población en este nuevo entorno;
  • La reducción de población de ciertas especies puede atraer plagas secundarias.

bicha en una flor amarilla

Un ejemplo bastante conocido es la importación de conejos a Australia. Con el tiempo, su población se convirtió en una verdadera molestia para los agricultores, junto con canguros o dingos. El sapo de caña es otro caso que ilustra el fracaso en el manejo de la lucha biológica, cuando se negó a cazar la especie objetivo y se convirtió en plaga en sí mismo.

Sin embargo, también hay muchos casos de resultados eficientes. El número de conejos salvajes se redujo significativamente con el virus de la mixomatosis, nacido en mosquitos, siempre que las zonas fueran abundantes en ellos. En las regiones donde no había mosquitos, se usó un virus transmitido por las pulgas.

El manejo integrado de plagas en su variante de control biológico emplea soluciones innovadoras. Por ejemplo, la empresa israelí BioBee erradica con éxito las moscas de la fruta mediterránea mediante insectos estériles. Neutraliza a los machos y los libera en la naturaleza. Su apareamiento con hembras salvajes fértiles no da lugar a descendencia. Esta solución es extremadamente útil para los propietarios de huertos y viñedos en Israel. En el lado contrario, en Argentina, el manejo de control biológico se usa mayoritariamente de forma experimental, debido a la falta de tecnología que produzca biocontroladores a gran escala y la falta de conocimiento sobre un uso adecuado de insumos en el campo.

Los biopesticidas son repelentes naturales que contienen extractos o aceites de plantas. Un remedio clásico para combatir las polillas es el aroma de lavanda.

Control Físico / Mecánico

Esta opción de manejo integrado de plagas consiste en:

  • Labranza para destruir malas hierbas o huevos/larvas;
  • Cobertura de malas hierbas para evitar que sigan creciendo, privándolas de luz solar;
  • Eliminación manual;
  • Vaporización de suelos para eliminar bacterias patógenas que causan las enfermedades de las plantas;
  • Construcción de pantallas contra aves e insectos;
  • Construcción de vallas y/o colocación de trampas como barrera contra animales salvajes;
  • Colocación de espantapájaros en los campos.

Aunque estas soluciones pueden dar resultados, son costosas. En el caso de Australia, incluso la valla más alta no obstaculizaría a los canguros, capaces de saltar tres metros de altura. Por lo tanto, tampoco son útiles siempre.

EOS CROP MONITORING

Herramienta de análisis de campos con acceso a imágenes de satélite de alta resolución para la identificación de áreas remotas con problemas.

Control Cultural

El manejo integrado de plagas mediante control cultural se basa en:

  • Rotación de cultivos, cuando los cultivos alternativos no son objetivo de la plaga existente. Por ejemplo: los roedores atacan cultivos de granos; las aves y caracoles, a las fresas; los escarabajos de la patata, a patatas, tomates y berenjenas. Si el hábitat no es propicio y no tienen alimento, las plagas se marcharán a otro lugar.
  • Cambios en la irrigación. Demasiada agua provoca enfermedades en las raíces de las plantas.
  • Conservación de plantas, o cuarentena, cuando un cultivo se aísla hasta que está lo suficientemente maduro para resistir la amenaza de las plagas.

Control Químico

El manejo integrado de plagas en su variante de control químico implica el uso de plaguicidas cuando el resto de métodos no pueden combatir eficazmente la invasión o cuando su aplicación es imposible debido a determinadas circunstancias. Es clave:

  • Minimizar el daño en organismos no objetivo (humanos, animales y cultivos);
  • Asegurar un efecto duradero sin que las plagas desarrollen resistencia;
  • Tratar sólo las áreas necesarias, no todo el campo.

Cada agricultor debe analizar que estrategias del manejo integrado de plagas pueden funcionar mejor en su campo o a cuáles tiene fácil acceso. Antes se mencionaba que el manejo integrado de plagas en Argentina en su variante de control biológico no tiene un uso muy extendido, aunque otros métodos sí que se usan de forma más habitual. Sin embargo, muchos granjeros allí no tienen ningún plan o estrategia de manejo para resolver este tipo de problemas y se limitan a usar técnicas por separado, cuya efectividad es limitada. El manejo integrado de plagas, o MIP, es el enfoque correcto, ya que garantiza un control eficaz y una mejor salud del campo a largo plazo.

agricultor usando pesticidas en el campo

¿Por Qué Los Productos Químicos De Protección Son Peligrosos?

La característica principal del plaguicida es que es un producto químico. Su aplicación es una práctica común en muchos países. No obstante, hay varias razones por las que la agricultura orgánica y los principios de la agricultura sostenible recomiendan que se restrinja y se utilice un enfoque basado en el manejo integrado de plagas:

  • Contaminación ambiental (suelo, aire, agua): los plaguicidas requieren tiempo para dividirse en componentes menos agresivos y algunos de ellos tienden a acumularse. Estos productos químicos se eliminan con la lluvia y acaban en aguas subterráneas o se evaporan desde la superficie del suelo y llegan a la atmósfera cuando se rocían drones.
  • Daño para los humanos: los compuestos químicos producen problemas de salud en las personas si su manejo no es adecuado.
  • Peligro para los animales: los plaguicidas matan especies no objetivo (beneficiosas o inofensivas) que habitan en los campos o huertos.
  • Efectos no deseados: su uso excesivo quema hojas y raíces, provoca el marchitamiento de las plantas y los cultivos tienden a almacenar cantidades peligrosas de químicos perjudiciales para los consumidores.
  • Resistencia de las plagas: las plagas desarrollan resistencia cuando las mismas sustancias se aplican continuamente. Esto requiere una mayor dosis y nuevos tipos de plaguicidas. El peor escenario es cuando las plagas prueban el veneno y lo prefieren más que su fuente habitual de nutrición.

bicha en una hoja

Conviene recordar que el ecosistema cambia cuando se destruye un elemento de la cadena alimenticia. El manejo integrado de plagas busca conservar dicha cadena.

Crop Monitoring Y Su Aportación Al MIP

Un plan de manejo integrado de plagas incluye varios pasos básicos comunes en todas las situaciones:

  1. Comprobar la presencia de la plaga en la zona y determinar cuál de los siguientes aspectos no es un indicio de posible infestación: especie, número, terrenos infestados, volumen de daños.
  2. Identificación del peligro de la plaga que justifica la adopción de medidas adecuadas para erradicarla, combinando diferentes métodos y eliminando la opción del manejo de control químico.
  3. Evaluar los resultados permite sacar conclusiones para comprender si el tratamiento fue eficaz o no.
  4. Prevenir una nueva infestación en el futuro ahorrará costes y recursos para el tratamiento adecuado.

cómo aplicar el manejo integrado de plagas con el software Crop Monitoring

¿Cómo ayuda Crop Monitoring al manejo integrado de plagas?

  • La plataforma monitoriza sus campos en tiempo real con imágenes de satélite y proporciona gráficos basados en índices de vegetación.
  • Los cambios en los índices de vegetación indican un problema. En particular, cuando el valor del índice NDVI cae hay una gran probabilidad de que se deba a una plaga.
  • El sistema es capaz de establecer una tarea de exploración para comprobar el terreno con mayor precisión y confirmar el problema. Inmediatamente le notifica sobre la urgencia de luchar contra la plaga, lo que le permite tomar una decisión adecuada con un enfoque integrado basado en tratar los cultivos y no perder rendimiento.
  • El establecimiento de zonas infestadas y la aplicación de productos fitosanitarios minimizan los daños para los humanos y la naturaleza, ya que los productos químicos se utilizan sólo cuando es realmente necesario.

Así, es consciente del problema cuando surge. Una evaluación temprana le permite abordarlo rápidamente y resolverlo con mayor éxito.